Los Parroquianos de Urbina

cuecas y jarana

15 – A don Armando Urbina (cueca)

Don Armando Urbina nos abrió las puertas de su casa… su restaurant. Siempre detrás del mostrador, compartía con todos los parroquianos que le iban a hablar. Se hacía acompañar de un vaso… no… de una caña de pisco con Ginger Ale  a la que todos le llamábamos “un don Armando”, pues los niveles de mezcla de pisco y bebida eran risorios. Casi un 97% de pisco y un par de gotas de bebida.

Don Armando siempre fue un hombre bueno para la talla. Amaba su restaurant y aunque los últimos tiempos fueron difíciles, nunca quiso dejarlo. El terremoto del 2010 destruyó la que fuera su morada. Un par de años después, también él partiría… sinceramente creemos que la pena se lo llevó.

Aún después de tanto tiempo, mantenemos la esperanza de que alguna vez el Restaurant Donde Urbina pueda volver a surgir.

A don Armando Urbina – cueca – Enrique de Penco

Ya ha partido hacia otros rumbos

cual vuelo de golondrina, gran parroquiano

los comensales de luto

ruegan por Armando Urbina, gran parroquiano

Mi alma queda en silencio

triste es la hora

en que te has ido al cielo

la noche llora, gran parroquiano

La noche llora sí

ya no hay guitarra

ya no queda borgoña

pa’ nuestra jarra, gran parroquiano

Mi copa está vacía

por tu partí’a

Escucha esta canción gratis en Spotify

Volver al menú de canciones

»

© 2019 Los Parroquianos de Urbina. Theme by Anders Norén.